
Foto: Nicolás Slachevsky
Guión de la colonia obrera
gánate un mendrugo por poner en desorden tus días
y acaba con la vida asintomática
provechoso será estafar la continuidad del pensamiento
y montar guiones para rescatar de los escombros
el cine de oro de la colonia obrera:
si la película no tiene desperdicio
carece de interés
si el chillido de los camotes no te hiere
su potencia es nula
tomas sucesivas mientras el traqueteo del molino de chiles
h o r a d a t u c a b e z a
“Sus pensamientos eran piojos nacidos del sudor de su propio abandono.” (Joyce)
esta mañana ni la lluvia del verano pone de su parte
para picar el manso oleaje del miedo
(el barrio anida sus catástrofes
y demás almanaques violentos
en hollejos de elotes empolvados
con chile del que pica)
mejor: cualquier día de estos instalar una pescadería en Bolívar y Ramírez
y olvidarse en una lenta jubilación
de noches húmedas y esquinas muertas
donde sólo se agazapan crímenes menores
colonia obrera
ex cuartelito
desparramada en esperanzas fayucas
y motos asesinas
que algún día ajusticiaré
con una cerbatana desde la azotea
donde sublimo mis rencores
y ventilo toallas y sobacos
(pa’ luego es tarde
colonia obrera)
no repares en la costumbre
de patear calle con casquillos de plomo
y uñas pintadas a la luz del único foco
de toda la colonia
debajo de los adoquines están las fosas
debajo de las fosas el guión se corta
la cámara se mueve mucho
la dirección tambalea
la edición independiente vacila
ante el fondo concursable de un pasaje
sin salida
la voz en off anhela ciudades uruguayas
donde envejecer en paz
en una guerra implacable contra las disyuntivas
(rajas o chipotle, colado o sin colar)
y otros plebiscitos fáciles
los gatos no me temen y hacen bien
al deslizarse por azoteas corrompidas
y desaparecer entre cuetazos de San Judas Tadeo
y demás causas desesperadas
en la toma final
exterior noche
hay un molino de carne llamado México
instalado en mi cráneo
su traqueteo de maíz muerto enfila
por los oídos y el jadeo de un coyote lo acompaña
hacia algún suburbio del imperio
después los créditos irán en rojo
sobre fondo rojo
y nadie preguntará cómo
se llamaban las actrices