Escribir en superficies poco convencionales, buscar es triste como un bolero – Carcaj.cl
Escribir en superficies poco convencionales, buscar es triste como un bolero

Foto: Nicolas Slachevsky

09 de junio 2025

Escribir en superficies poco convencionales, buscar es triste como un bolero

Celia Cruz interpreta una canción muy triste que dice: “Al cielo una mirada larga / Buscando un poco de mi vida / Mis estrellas no responden / Para alumbrarme hacia tu risa”. Tras su composición está la historia verídica de un hombre que enfrentó la desaparición de su esposa mientras ambos disfrutaban de la luna de miel en India. Pese a los esfuerzos, nunca la halló. Los comentarios bajo el video, que se pueden leer en YouTube, despliegan una textualidad tan desgarradora como la letra, y configuran una especie de mausoleo digital en que los usuarios desahogan otras pérdidas:

“Llegué a Estados Unidos hace 23 años para poder compensar a mi madre por todo el sacrificio que hizo por criarnos. Después de dos años de vivir lejos, ella tuvo que partir al más allá. Desde entonces la busco en mis sueños para decirle gracias”.

“Mi esposo murió en un accidente en nuestra luna de miel y aún lo sigo buscando en cada una de las caricias y besos que ya solo son recuerdos. Te amaré eternamente”.

“Busco a mi hija mayor porque un hombre malo me la desapareció, pero sé que Diosito no me va a dejar. La busco en mis sueños y en todos los rincones. No puedo dar contigo mi niña, te busco día a día”.

A veces la historia se plasma en lugares inesperados, sobre todo la de los desaparecidos. Antes de saltar a las noticias, a la literatura y, más aún, a los libros de historia, se distribuyen cartelitos con mensajes que enuncian un “SE BUSCA”. Se han visto en paredes, árboles, terminales de buses y fuera de las escuelas. La tela también ha tomado la voz, pues testimoniar es un verbo que se ha performado en texturas variadas que exceden los usos originalmente asignados a los objetos. Así ocurrió con los retazos comunitarios zurcidos por esposas, hijas y madres a través de las arpilleras. Estas narraron la precariedad económica, laboral y la búsqueda de justicia en los tiempos de la Dictadura Cívico Militar en Chile, en un periodo en que se hicieron necesarios nuevos lenguajes para la denuncia. Pese a su naturaleza autodidacta y extranjera frente a otros procedimientos artísticos, las imágenes contienen mensajes intrincados, llenos de pliegues que expresan una mixtura entre lo complejo de su significado y lo sencillo de su materialidad.

Como podemos observar, estos nuevos medios para textualizar un relato tienen un vínculo íntimo con la supervivencia: “La palabra es la prueba de que algo sucedió”, estampó Nury González; no en un libro, sino en una pared en que algunas letras iban bordadas con hilo negro, a la vez que una aguja pendía al final de la frase. Sin duda esta metáfora textil podría sugerir algo que no ha terminado de escribirse/hilarse, transcrito en un área adversa y bajo la amenaza constante de que el hilo de la memoria pierda su continuidad. Para sostenerla, la artista visual se vale de lanas, hilachas y retazos interceptados por notas breves que tejen nuevas vías para no ceder al olvido. Para Nelly Richard esto señala incluso una maniobra de resistencia, donde el reciclaje se contrapone a la propuesta desechable de la industria de la moda.

Estos trapos, que en otros contextos podrían no ser más que una prenda sin importancia, también se manifiestan en este bolero terrible: “Te busco volando en el cielo / El viento te ha llevado / Como un pañuelo viejo / Y no hago más que rebuscar”…

Y sin dejar de seguir los rastros, la esperanza de un hallazgo tal vez pueda descansar en esos territorios menos tradicionales, como pasó con esa botella descubierta en Auschwitz, en la que quedaron registrados los nombres y ciudades de origen de un grupo de reclusos que quisieron dar cuenta de que una vez habitaron ese campo de exterminio. O como hacen las Madres Buscadoras de Jalisco, quienes llevan impresas en el pecho las fotografías de sus hijos perdidos, mientras exploran sin descanso en terrenos eriazos y casas abandonadas buscando una respuesta. O la labor histórica de las Abuelas de Mayo, que se valieron de pancartas y un paño blanco que les cubría la cabeza y que hasta hoy sigue siendo un elemento distintivo que alude a los pañales de sus nietos desaparecidos.

Y por allí están desperdigados los fragmentos, pequeñas leyendas ocultas en los bancos de las plazas, en troncos de los árboles, en recovecos impensados, como esos últimos versos de Víctor Jara que sobrevivieron gracias a que un hombre logró camuflar entre las suelas de sus zapatos. Adversidad, desesperación y tristeza. Esta canción lo expresa de un modo tan preciso: “En lugares tan extraños, que no puedo dar contigo”.

Jocelyn Zavala

Profesora en la Universidad de Santiago de Chile, autora y asesora pedagógica. Publicó el libro “Margen de Error” con Editorial La Secta, donde desarrolla una escritura híbrida que se moviliza entre columna, autobiografía y ensayo. Actualmente escribe en medios digitales sobre las experiencias que emergen en el contacto con la literatura, reflexionando sobre los puntos de encuentro entre esta, la vida cotidiana y la sociedad actual.

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