Tres poemas de Yoshioka Minoru – Carcaj.cl
Tres poemas de Yoshioka Minoru

Collage digital a partir de El sueño de la esposa del pescador, de Hokusai (1814) y fotograma de El pulpo, de Jean Painlevé (1928)

08 de diciembre 2025

Tres poemas de Yoshioka Minoru

por Yoshioka Minoru
Traducción de: Vicente Lane

Yoshioka Minoru (吉岡実, 1919-1990), poeta asociado al modernismo tardío en Japón, es autor de nueve colecciones poéticas publicadas entre 1955 y 1984. En 1941 recibe una copia de su primera publicación, Líquido, mientras se desempeña como soldado raso a cargo del cuidado de los caballos de los oficiales en el gélido campo de batalla de Manchuria. Hasta 1945, presencia de primera mano los horrores de la Segunda Guerra Mundial, para luego regresar a las ruinas de su Tokyo natal y rearmar allí su vida. Continúa escribiendo mientras se desempeña como editor y diseñador de libros. En sus propias palabras, sus poemas son como «una celebración en la oscuridad, a la vez extraña y refinada, escatológica y elevada, cómica y seria.

§

sobre la dureza de la fuente nocturna
frutas de otoño
avivan su matiz
            variedad de manzanas, peras y uvas
amontonadas cada una se encamina
hacia el sueño
hacia el unísono
junto a una música gigante
hasta alcanzar su lugar más recóndito
donde yace en calma el núcleo
rodeado por el abundante espiral
del tiempo en descomposición
            ahora frente a los dientes de los muertos
quietas como piedras
todas esas frutas
toman cada vez más peso
dentro de la fuente profunda
dentro de la ilusión de esta noche
quizás el momento
de una tremenda inclinación

*

*
* *

mis prejuicios aprobleman a muchas personas    a veces paso una navaja por cada tallo de planta    de las incisiones me encuentro con familias sin criar    desplegadas color rosa trágico    hombres y mujeres de fina membrana    que guardan en sus bocas    luz    también agua    ecos del coito discreto    el polen ensucia las paredes y las sábanas    casi gránulos duros y ásperos al tocar    por eso los niños no corren en el mundo de autitos de juguete    el patio de juegos    el vientre de la madre    bajo la sombra del emparrado de zapallos    ahí se deslizan    dejo la campiña a zancadas    estoy convencido    que las cosas deben ser sólidas y quedar bien puestas    la convergencia simultánea de una libélula y yo tras el hacha el inclinada    captando cada detalle de mi figura vestida con una camiseta de trotar    cargo con un arcoíris escalonado y barrenas amontonadas    detesto la blandura de cada una de las ranas    pero acaricio fuerte pluma y dura lluvia con ambas manos    pateo un punto a ver qué pasa    la gente no lo puede creer    entro a la ciudad en éxtasis    golpeo el muro de piedra de un templo bajo asedio    éste es el juego más espléndido    sigo los pasos de la joven embarazada camino al hospital    subiendo por la colina el empedrado espiralea hacia el centro    va dibujando una tenue línea    en la irresistible y suave cima    muestra un vientre blanquecino    es el momento en que los doctores ríen    las horas de la tarde cuando golpean alarmas de incendio con furia    fórceps y tijeras agitadas estiran la piel    van al encuentro de la cabeza al interior del saco    el contorno de un tibio diente de león a semillar    se arranca adosando dolor    la grasa salpica contra mi camiseta de trotar    veo lo verdaderamente sólido y entro en pánico    dejo pasar el tosco e irresponsable ejército de sangre que avanza por los conductos por debajo de mi frágil cuerpo    con ello dejo la ciudad    el viento me convierte en alguien congelado    una cosa resbaladiza    por eso nunca sonrío    ni me despido

*

*
Llamando a través del fuego
la gentil madre pulpo tantea entre las algas
cuelga del reborde de un coral
mirando hacia abajo
se afana por lanzar un cúmulo de huevos cerúleos
hacia el agujero devoto del percebe
y cuando el cadáver del capitán
yace voluptuoso a un costado
ella golpea la campana de las ocho
sólo entonces
es que abraza la piedra oscilante
como una amante trastornada

*

la reproducción del pulpo exhibe una forma maldita    dispersa su carne como un paraguas húmedo y rasgado    los siete brazos del macho buscan abrazar el agua    el brazo restante delgado hasta desaparecer funciona como órgano tubular    a primera vista    parece un desgastado cordón de zapato    en busca del pequeño orificio de la hembra donde introducirse    acaso será posible llamarlo coito    el agua ondula y fluye    en el mundo de la transparencia las eyaculaciones acaban sin alegría    a un costado se percibe la malicia del panteísmo    en el ojo abierto de la hembra fecundada    que regresa lentamente a su nido de piedras en el fondo del océano    para poner doscientos mil huevos traslúcidos    y en estado de ayuno    desesperadamente sopla burbujas    hacia la bolsa de huevos que cuelga como un racimo de uvas    el oxígeno que tanto necesitan para respirar    luego de una sola ovulación    la madre pulpo se vuelve una masa de carne decrépita    a la sombra de las algas oscilantes

*

タコ・

Vicente Lane

Traductor

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