Foto: @pauloslachevsky
Después y ahora nos toca a nosotros
Apuntes en torno a “Acerca del vértigo subversivo de una estirpe vagabunda”, de Guillermo Ossandón Cañas y Juan Aliste Vega. Agnición Ediciones, 2026.
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“Es un poder que se desplaza, itinerante, que se repite cuando se lo propone, por todos lados” May Jota Lima
1. Es octubre de nuevo, este octubre que se sigue cargando de memoria: a las muertes de Miguel y del Ché se suma ahora la de Juan. Pero además, octubre está cargado de un vértigo insurreccional que no se aplaca. Una llamarada que es un llamamiento a la acción: “Siendo seguimos amando/ no hay rollo/ no hay llanto/ no existe el atrás”, se lee en Acerca del vértigo subversivo de una estirpe vagabunda. Y es que no es tan cierto de que exista la muerte porque por mucho que hayan intentado desaparecer a tantos y tantas, siguen caminando con nosotros, nosotras. El pasado que es presente vivo insufla e inflama nuestro porvenir. Ya lo dijimos en otro lado: “acá nada está terminado, no hay más que volver a empezar… otra vez”. Durante septiembre, Kast no se refirió al golpe pero el fallecimiento de Patricio Guzmán multiplicó los visionados de sus películas, trayendo de vuelta la memoria y los hechos históricos que tanto quisieran volver a desaparecer. Y ahora, el “paso a la subversión cósmica” de Juan nos obliga a volver a darle cuerpo a octubre, pese a cualquier silencio mediático.
3. No basta con convicciones y con haber tragado manuales -de economía, política y de esos otros- porque hay que saber construir el amor en cada instante, en medio de tanta guerra: “Haciendo su instante se puso a traer/ Camiones con pollos, fonolas, zapatos, condones, cerveza, casets/ esquinas de vino y juguetes/ Con sexo abundante estallando los grises del ser…/ Inventor, alquimista pregonero”. Y claro, a veces cuesta recordar semana por semana, ¿no? la fugacidad con la que puede diluirse la ternura si detrás de ella no palpita un afecto alegre, que permita evadirnos de nuestras cascaritas tan aseguradas, tan individuales, tan solas. Cuesta recordar, en medio de tanto golpe, que en cada instante la memoria viva, las vivezas colectivas, abren brechas por donde se cuela la vida que vendrá: “Presente inquieto sin nubes/ Orgullo/ Disputa con los días de cada día/ Nuestros-míos-contigo… …para que existan subversivos…”.
4. Fue esa alegría que va de la mano con la rebeldía, la herencia más importante que tuvo toda una generación y que con gratitud y generosidad, personas como Guillermo y Juan supieron tan bien entregar. Y es que en medio del vértigo de cada enfrentamiento, siempre hubo muchos y muchas, los y las convocadas por la historia: “Tamaña manía ANTICUADA de luchar/ de querer más/ soñar”, “Ya están reclutadas las estrellas/ En la madrugada del pueblo/ escucha/ El grito urgente/ del Tiempo caliente”, “con el hambre en los sexos/ empapados los cuerpos de rocío/ la rabia en las mochilas de la alegría/ Esto está repleto de marginales y pobres/ Que son pueblo/ con amores de escándalo/ demencia bullente/ y audacias sabrosas”. Manía tan anticuada que -no cabe duda acá- sin duda perdurará y que “profetiza Lautaro para todo el próximo siglo”.
5. Por supuesto, acá hablamos de una memoria que es oral ante todo, también escrita en volúmenes que circulan de mano en mano. Pero también, hablamos de una herencia que es una mística, “un sentir-aspirar-proyectar y estar/ que -a la vez y Fusionados, porque aquí radica la magia/ de la revolución cuando está desatada-” (…) “de la POTENCIA que permite subvertir la realidad en sus instantes”, “Tuyo/ Mío/ de muchos/ de presente inventores con MAGIA/ en salsa dialéctica/ Virutillas de amores intensos/ Curiosísimas marejadas de luna llena”. Una mística que es cósmica pero que también condensa una carga ética y afectiva, expresa un universo de valores compartidos, modos de pertenencia y entrega. Una mística, en definitiva, radicalmente inmanente, alegre e insolente:
“Interesan los gestos/ los ojos mirando-sintiendo/ sentir/ los guiños/ los sueños oliendo olorosos/ de hombres-mujeres-viviendo/ enlocados/ sin trabas ni abismos/ saboreando los VÉRTIGOS/ EXCESO EN LA MAGIA/ Subversión en el Pueblo/ De la felicidad decidida/ muchedumbres/ viviendo y haciendo de TODO/ con todos los todos”
6. Dejemos a otros la denuncia, la perfecta elaboración de esquemas críticos que explican cómo la masacre en curso -sin exponerse a ella, claro está- es el “nuevo Paradigma” de nuestra época: palabra muerta que nace muerta, incluso antes de ser escrita. Y es que “de la modernidad no importa ni su denuncia/ El centro es el CAMBIO DE TODO lo inmenso que a mierda está oliendo/ un poner de cabeza/ empezando de nuevo a vivir sintiendo y gozando la vida que vivo/ Único requisito: Locura irrenunciable por más y más/ Felicidad/ todita exquisita/ demente (el gigante popular)”.
7. El instante por donde la memoria vuelve a entrar en la historia haciendo tajos es siempre aquí y ahora -único axioma válido-, borroneado y mal escrito en la puerta de una sala: hic et nunc, “Aquí y ahora/ vivir-inventado/ más amando…/ ser pueblo activo”. La crítica si no es para la vida, si no es construcción de una vida, es herramienta que trabaja para clausurar el futuro: son los susurros del enemigo que se hacen barrote, celda, custodia: “INVENTAR OTRA ROSA INVENTADA/ y las cosas gozadas sabrosas con ganas/ ABRIENDO EL INSTANTE LANZADO/ -Fusión en relámpago-/ DE VIVIR EN LA TOMA DE TODO”.
∞. En otro lado, en un encuentro afincado en la quinta costa, con compañeros y compañeras, relevábamos la importancia de la propaganda y de la mística, y de cómo la fugacidad es constitutiva del momento actual que habitamos -para bien y para mal-. Pero además, de que entre tanta devastación y devastación, perdimos la imaginación y la sensibilidad para cultivar otra vida, encerrados y encerradas por la implacable fuerza de la guerra contra la vida, la guerra del capital: si en medio de la fugacidad no elaboramos la vida que vendrá, podemos perder de vista que hay otra cosa que la guerra. Acerca del vértigo subversivo de una estirpe vagabunda vuelve a aparecer para recordarnos esto también: destellos y luces que permiten anclar con fuerza propia las posiciones “es decir, el destello capaz de ir/ cautivando/ la imaginación, la ambición y el desate de los sentidos/ de vidas concretas en una fuerza de millones…/ ¿cachai?/ esta es la ROSA de ahora que nos toca inventar”.