La fantasía del progreso en el cine de Kidlat Tahimik: una crítica desde el psicoanálisis – Carcaj.cl
La fantasía del progreso en el cine de Kidlat Tahimik: una crítica desde el psicoanálisis
11 de octubre 2025

La fantasía del progreso en el cine de Kidlat Tahimik: una crítica desde el psicoanálisis

Basta para ello comprender el estadio del espejo como una identificación en el sentido pleno que el análisis da a este término: a saber, la transformación producida en el sujeto cuando asume una imagen
Escritos 1, Jacques Lacan.

El cineasta filipino, Kidlat Tahimik, en su película Perfumed Nightmare (1977) nos presenta un relato fílmico que aborda la manera en que el sistema capitalista y el colonialismo se imponen en los pseudos países tercermundistas a través de los procesos de moldeamiento de nuevas subjetividades que compongan y mantengan el orden social, el progreso y la dominación. Es así que, con una cámara de 16mm, logra subvertir las estéticas propias de la industria cinematográfica hollywoodense, para sumergirnos en una narración estructurada tanto en primera persona, como también, desde lo foráneo. No solo es un relato de aquí, sino también de allá.

Es con esto que, crea un relato cargado de poesía, política, desesperanza y resistencia. Ocupando el lugar de artesano más que de director fílmico, nos entrega un largometraje que tensiona las lógicas capitalistas y colonialistas, no solo desde la masacre de los cuerpos, la psique y la tierra, sino también, subvirtiendo la estructura cinematográfica imperante.

En la película, Kidlat, un taxista, sueña con conocer EE.UU. Es fanático de la llegada del hombre a la luna y de los concursos de belleza. Admira profundamente la cultura occidental por su mercancía, su cultura y su progreso. Considera que el uso del bambú, como material ancestral de construcción, es retrógrado, así como también los puentes que solo conectan su aldea; puentes que ha intentado cruzar sin llegar más allá. Un día conoce a un estadounidense que le da la oportunidad de ir a trabajar a Europa, con esto Kidlat deja atrás su vida en la aldea. Su anhelo ha sido materializado.

¡Libertad, igualdad, fraternidad y supermercado! Este es el lema con que el capitalismo lo recibe. Su padre, un revolucionario, enfrentó a los españoles conquistadores con las armas que los estadounidenses le dieron para ‘’liberarse’’, sin saber que estas armas serían las mismas que lo asesinaran. Asimismo, Kidlat configura su subjetividad con las nuevas armas capitalistas y termina enfrentándose a su fantasma. En la fantasía del progreso él es un otro ajeno, extraño, nunca de acá, siempre de allá. Un otro que no pertenece.

La fantasía (puesta en fórmula: $◊a) leída desde el psicoanálisis lacaniano como Fantasma, se entiende como una parte fundamental de la estructuración psíquica, que media entre el sujeto y su objeto de deseo, siendo este objeto (a) una falta, lo que motivaría el deseo. La fantasía entonces, intenta sostener este deseo a través de su constitución para así no caer en la angustia de la falta. Entonces, Kidlat desea a través de la fantasía, la que se encuentra cargada de imágenes y significantes que serían el deseo del Otro. En este caso, hablamos sobre progreso, mantención del status quo, proliferación del capitalismo, etc. Lo que puede traducirse en una serie de procesos de subjetivación y daño subjetivo para quienes se encuentran en el lugar de los colonizados.

Con esto, y tal como menciona Pavón-Cuéllar (2019), el sujeto se encuentra mutilado, por la represión de sus símbolos, imágenes y creencias y la imposición de las de los colonizadores. Ya no existe palabra, porque no existe nada. Todo fue arrasado y la palabra dominante se implanta como palabra única. Ahora los unos crean a los otros. Los colonizadores crean a los colonizados.

La fantasía del ‘’sueño americano’’ comienza a desmoronarse. Los ideales capitalistas-coloniales del progreso como fin último proceden a desplegarse en el diario vivir de Kidlat en Europa. Cuestionamientos devienen de la pregunta que lo lleva a poner como motor su crítica: ¿Será este el paraíso por el que oré?. El costo y los límites del progreso se vuelven reflexiones latentes al haber dejado de lado su vida en la aldea, y los valores estructurantes de esta, tales como la naturaleza y la comunidad. En Filipinas existía la vida. En el paraíso capitalista solo hay super-vida. Aquí todo es super, todo es descomedido.

La deshumanización y la homogeneización cultural producen narrativas relacionadas a la configuración de subjetividades basadas en el discurso imperialista. El colonizado intenta adoptar la imagen que le ha sido dada y que otorga sentido a la subyugación. El otro es determinado por uno, es creado desde el centro hacia la periferia. Siendo un otro sin lugar, sin agencia.

Las nuevas subjetividades producen alienación en torno a la identificación con la inferioridad y lo otro. Lo que para Fanon (1952) se representa en la “máscara blanca” que crea el sujeto negro para asimilarse al colonizador. Intenta incluir e interiorizar comportamientos y manifestaciones culturales de los blancos,tales como su lenguaje o su forma de habitar el mundo, lo que para el autor no funcionará. Pese a la blanquitud de su máscara, seguirá siendo negro.

Kidlat pese a blanquear su imagen (simbólicamente expuesto en su llegada a Europa con un terno blanco y una polera de miss belleza), no consigue ser parte de este mundo-paraíso prometido. Este paraíso capitalista no es para él, es a costa de él. Los puentes de la ciudad no conectan la aldea, sino que solo se vuelven más excesivos en la medida en que su propio trabajo enriquezca a quienes los planifican. Es lo que se le prometió mientras quienes lo prometían arrasaban con todo a su alrededor, incluso con la vida de su padre. El progreso no es desde el centro para las periferias, es, mas bien, del centro en desmedro y con el asesinato, anulamiento y aniquilación de las periferias.

Su fantasía, su fantasma, es el deseo del Otro.


Referencias

Fanon, F. (1952). Piel Negra, Máscaras Blancas. Akal.

Lacan, J. (1983). El Seminario: Libro 6. El deseo y su interpretación. Paidós.

Pavón-Cuéllar, D. (2019). Violencia colonial y daño subjetivo en el presente Latinoamericano. Porrúa.

Paloma Núñez R

(1995) psicóloga clínica titulada y psicoanalista autodidacta. Especial interés en la crítica cultural, el estudio del cine y la convergencia de ambos en el psicoanálisis lacaniano y las ciencias sociales.

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