Políticas de la asfixia
No alcanzaba a amanecer en Santiago y la furia ya se dejaba sentir. La habían forrado de blanco y, no contentos con ello, le habían garabateado encima la palabra paz…
No alcanzaba a amanecer en Santiago y la furia ya se dejaba sentir. La habían forrado de blanco y, no contentos con ello, le habían garabateado encima la palabra paz…
Distante, es difícil pensar. El silencio, la pausa, son condiciones del pensamiento, pero lejos, muy de lejos, es difícil pensar…
El Estado de emergencia, más que revelar o instalar una dinámica de excepción sobre determinadas coordenadas, intenta recubrir…
“¿Por qué aguantaron tanto?”, me preguntaba hace unos días un periodista ecuatoriano a propósito del estallido social que vivimos desde la quincena de octubre. Sólo logré balbucear la idea …
“Hoy sabemos que en los primeros años del siglo XX nuestro mundo estaba siendo observado por unos seres más inteligentes que el hombre y, sin embargo, igual …
No necesitábamos esperar a que un presidente, atrapado en la pesadilla del enemigo interno y a punto de estallar en sus tics nerviosos…
Febril, remota, abigarrada. / Llevo el cuerpo sucio hace días, / años ya, vidas perennes. // Garganta que no tengo, / menos cuerdas ni vocales. / Gritado …
Me podría sentar a escribir los versos más tristes esta noche. // Podría escribir por ejemplo: La noche está estrellada y simple, pero no, la noche está en furia y arde, y su luz ha iluminado …
“Chile Despertó”, se dice eufóricamente a raíz del estallido y revuelta social que ya lleva casi dos semanas en todo el país. La represión y el terror de estado, …
Si hay una manera de comenzar, no la cacho. Ocurre un trastorno temporal con la misma aceleración de los hechos, pero eso no explica nada; tampoco me voy a embarcar en …
Ayer hubo un temblor y la tentación de ocupar el fenómeno natural como analogía del hito social fue urgente. Se habló de remezón en la moneda, …
J se ahorcó, presa de un desamor fatal, // Que tánto semejaba el fuego de la calle, // Tánto como el ojo de A, cegado por un perdigón, // Porque no pudiera ver a su agresor; // I sospecha que fue la misma policía la que saqueó e incendió …